Las zonas de producción de frutas y hortalizas en Italia, están caracterizadas por una fuerte especialización regional debido a la diversidad climática del país. Este país tiene una gran relevancia en la producción y comercio para consumo interno e internacional, teniendo una de las ferias de relevancia como es la de Macfrut.
Las principales zonas, al margen de la producción de frutales tropicales, se distribuyen de manera peculiar de norte a sur, aprovechando desde los valles alpinos hasta las llanuras mediterráneas, en las que se pueden establecer zonas concretas como el Valle del Po; Puglia y Sicilia; Trentino-Alto Adigio; y Campania.
El Valle del Po (Emilia-Romaña y Véneto) es la zona líder en la producción de fruta de clima templado. Emilia-Romaña es mundialmente conocida por sus peras y melocotones, mientras que el Véneto destaca en la producción de hortalizas de hoja y manzanas.
En Puglia y Sicilia (El Sur), estas regiones son las «huertas» de Italia. Sicilia domina la producción de cítricos y hortalizas de primor (tomate de Pachino), aprovechando su clima cálido. Puglia, por su parte, es el mayor productor de hortalizas a campo abierto, especialmente de coles y uva de mesa.
La zona montañosa de Trentino-Alto Adigio, en el extremo norte, está especializada y es una de las mayores productoras de manzanas de toda Europa, con denominaciones de origen protegidas.
Y la de Campania es la zona alrededor de Nápoles y Salerno, destaca por la producción de hortalizas destinadas a la industria de la transformación, especialmente el tomate.
Especies de frutas y hortalizas cultivadas en Italia.
En cuanto a las especies más relevantes por su volumen de producción, Italia destaca por mantener un equilibrio entre el consumo fresco interno y la exportación, con cantidades que la sitúan a la cabeza de la Unión Europea.
En hortalizas, el tomate es el rey de la producción italiana, tanto para consumo fresco como para la industria del concentrado y pelado, superando los 6 millones de toneladas anuales. Respecto a las hortalizas de hoja y coles, Italia es un gran productor de la lechuga, escarolas y, muy especialmente, de brócoli y coliflor, donde Puglia lidera los volúmenes. Y en alcachofas y espárragos, es una de las principales productoras mundiales de alcachofas, con una gran concentración en el sur y las islas.
En el caso de frutas, las manzanas, con una producción que ronda los 2,2 millones de toneladas, está concentrada principalmente en el Tirol del Sur (Bolzano); En cítricos, las naranjas y limones sicilianos representan el mayor volumen de fruta en el sur; En uva de mesa, Italia es uno de los mayores exportadores mundiales, con Puglia y Sicilia como centros neurálgicos; Y en kiwi, es uno de los principales productores mundiales con cultivos masivos en la región del Lazio.

Las zonas de cultivo de frutas tropicales en Italia.
Las zonas de cultivo de frutas tropicales en Italia se están concentrado en el sur del país, donde el cambio climático y la búsqueda de cultivos más rentables han transformado el paisaje agrario.
Por zonas, Sicilia es el corazón de la producción tropical italiana. Las faldas del Etna, especialmente en la zona de Giarre y el área de Mesina, se han convertido en centros destacados para el cultivo del aguacate y el mango gracias a su suelo volcánico fértil y microclima cálido.
Particularmente en la zona de Reggio Calabria, el cultivo de mangos, aguacate e incluso chirimoyas y maracuyá, ocupan áreas que tradicionalmente ocupaban cítricos o viñedos.
La región de Puglia (Apulia), también está cediendo terreno que antes era de olivos para plantar aguacates y mangos, aprovechando sus llanuras costeras. Destaca que también se están realizando ensayos y plantaciones pequeñas en zonas costeras de Cerdeña y el Lazio, buscando nichos con temperaturas mínimas suaves que permitan la supervivencia de estas especies.
El olivo y la vid como identidad italiana.
el olivo y la vid no son solo cultivos; son la identidad de Italia y el olivo es considerado el oro líquido de norte a sur.
Con respecto al olivo, Italia es el segundo productor mundial de aceite de oliva, después de España, pero destaca por tener la mayor biodiversidad de variedades (cultivares) del mundo (más de 500).
Las zonas de producción se sitúan en la Puglia (Apulia), considerada la región reina, produciendo cerca del 40 al 50 % del aceite italiano. Sus llanuras de olivos milenarios en la zona de Salento y Bari son el motor del sector; Calabria y Sicilia le sigue en volumen, con aceites de carácter fuerte y gran cuerpo; La zona de Toscana y Umbría, aunque producen menos volumen que en el sur, sus aceites son de altísima gama y reconocidos mundialmente por sus notas herbáceas; y en el Lago de Garda, está la zona de producción más al norte del mundo, gracias al microclima del lago, produciendo un aceite muy delicado.
Sobre las variedades de olivo cultivadas, destacan la Coratina (en Puglia) por ser muy rica en polifenoles y con un toque picante característico; la Frantoio y Leccino (en la Toscana) tienen las bases del perfil de sabor del aceite italiano más exportado; y la Nocellara del Belice (en Sicilia), tiene la doble aptitud de cultivarse para mesa y aceite, siendo famosa por su color verde intenso.
Sobre la uva para vino, Italia es uno de los principales productores a nivel mundial. De hecho, Italia se disputa año tras año con Francia el puesto de primer productor mundial de vino por volumen, siendo el país con más Denominaciones de Origen y variedades autóctonas.
Las zonas de vid para la producción de vino estén en la Véneto, región que más produce en volumen, gracias al éxito mundial del Prosecco (uva Glera) y los vinos de Valpolicella; La de Piemonte está considerada la cuna de los vinos de guarda como el Barolo y Barbaresco (uva Nebbiolo): En la Toscana gozan de fama los Chianti y el Brunello di Montalcino (uva Sangiovese); Y en las de Sicilia y Puglia, están pasando de producir vino a granel a ser potencias de vinos de calidad con variedades como Nero d’Avola y Primitivo.
En el caso de las variedades de uva para vino, destacan la Sangiovese, la uva tinta más plantada en Italia (base del Chianti); Glera, uva blanca que está detrás del fenómeno Prosecco; la Montepulciano que está muy extendida en el centro de Italia (Abruzzo); y la Trebbiano, una de las variedades blancas más prolíficas para vinos frescos y destilados.

Más cultivos que completan el mapa agrícola italiano.
Entre los cultivos que completan el mapa agrícola italiano están los cereales trigo y arroz, los frutos secos, el tomate de industria y remolacha, sin olvidar los emergentes frutos rojos como arándanos y frambuesas, especialmente cultivados en el norte del país.
En el caso del trigo duro y el arroz, Italia no solo consume pasta y risotto, sino que es el líder absoluto de la Unión Europea en la producción de estos cereales. El trigo es el ingrediente esencial de la pasta seca. Se cultiva principalmente en el sur (Puglia y Sicilia). Puglia, conocida como el «granero de Italia», produce grandes volúmenes que abastecen a la gigantesca industria pastera nacional.
En arroz, Italia es el mayor productor de Europa, aportando más del 50 % del total de la UE. Su cultivo se concentra de forma casi exclusiva en el norte, en el triángulo de oro entre Vercelli, Novara (Piamonte) y Pavía (Lombardía). Las variedades más famosas como Carnaroli o Arborio nacen de estas llanuras inundables del Valle del Po.
Otro de los pilares agronómicos son los frutos secos y el motor de la industria chocolatera. Este es un sector de alto valor económico, aunque a menudo queda en segundo plano frente a la fruta fresca.
En el caso de las avellanas, Italia es el segundo productor mundial (después de Turquía). El epicentro se encuentra el el Piamonte (zona de las Langhe), donde la variedad Tonda Gentile es la base de productos globales como Ferrero Rocher o Nutella. También hay producciones masivas en el Lazio (Viterbo) y Campania.
Los pistachos, aunque el volumen es menor, el Pistacho de Bronte (Sicilia), que crece en suelo volcánico a los pies del Etna, es considerado el mejor del mundo por su color verde intenso y aroma, alcanzando precios astronómicos en el mercado gourmet. Y en castañas, este país sigue siendo una potencia europea con una producción muy relevante en las zonas de montaña de Campania y Toscana.
Sobre los principales cultivos industriales, el tomate de industria y la remolacha son los grandes, siendo con el tomate para industria el tercer productor mundial de tomate procesado. Sus zonas de concentración se sitúan en dos polos: el Norte (Emilia-Romaña) para salsas y purés, y el Sur (Foggia en Puglia) para los famosos tomates pelados y conservas.
Y en cuanto a la remolacha azucarera, aunque ha perdido peso frente a las importaciones, sigue habiendo una producción significativa en las llanuras del Véneto y Emilia-Romaña para abastecer a las últimas azucareras nacionales.
Por último y momo apuestas, Italia también está promocionando mucho los frutos rojos (arándanos y frambuesas) con zonas en el norte, tratando de desbancar el dominio de otros países europeos mediante su cultivo en túneles.








