La menta es una de las especias más conocidas y que se relaciona casi siempre con el famoso té moruno, los mojitos o el sabor de un caramelo o un chicle de menta. Pero más allá del toque refrescante de un coctel o un aroma la menta es una de las plantas más apreciadas en botánica.

Su versatilidad es bien conocida también en el sector de la gastronomía pudiendo transformar platos sencillos en una experiencia completa para los sentidos. De igual manera, en el ámbito de la salud, desde tiempos remotos la menta ha tenido un papel fascinante como hierba medicinal, propiedad que sigue vigente en nuestros días como una aliada natural para nuestro cuerpo.

Según algunas fuentes en el género Mentha se incluyen entre 25 y 30 especies reconocidas, al ser un género complejo por su hibridación espontánea, es muy difícil reconocer algunas como válidas.

Orígenes y mitología de la Mentha.

Desde hace miles de años la especia menta ha tenido una relación directa con las distintas culturas. Su nombre proviene de la mitología griega. Se dice que la ninfa Minta fue transformada en esta planta por la diosa Perséfone en un ataque de celos. Para que nadie la pisoteara con desprecio, Minta fue dotada de un aroma tan irresistible que cautivaría a cualquiera que se acercara.

En el antiguo Egipto se sabe que se utilizaba por sus propiedades aromáticas y también en los rituales para embalsamar a sus difuntos, ya que se han encontrado restos de menta en muchas tumbas faraónicas.

Se sabe también que en la antigua Grecia y Roma la utilizaban para perfumar el vino y las termas donde se bañaban, así como para dar masajes. Había la costumbre como símbolo de hospitalidad, el frotar con hojas de menta fresca las mesas donde se iba a recibir a los invitados.

En la Edad media por sus propiedades para purificar el agua y aliviar trastornos digestivos se convirtió en un elemento esencial dentro de los remedios que elaboraban los monjes y que no podía faltar en su botica monacal.

Características y variedades de la Mentha.

La especia Mentha, conocida también como menta negra y menta inglesa, es una planta perenne de crecimiento invasivo y muy resistente. Su nombre científico es Mentha piperita, y pertenece botánicamente a la familia de las Labiadas (Lamiaceae). Se distingue por tener unos tallos de sección cuadrada y un color verde intenso de sus hojas serradas.

Aceite esencial de menta

Contiene un compuesto orgánico, el mentol, que es la característica más distintiva de esta especia. Este compuesto es el responsable de la sensación de frescura inmediata que sentimos, ya que interactúa con los receptores sensoriales de frío tanto en la piel, como en la boca.

Aunque existen decenas de especies, las más comunes son:

  • La Mentha piperita: Se trata de un híbrido de sabor intenso y muy refrescante por su contenido en mentol. Es ideal para infusiones y dulces.
  • La Mentha spicata: Conocida como hierbabuena su sabor es dulce y suave. Esta especie es la más usada en cocina y bebidas.
  • La Mentha arvensis: También llamada menta japonesa o menta de campo. Su contenido en mentol es muy elevado por lo que se utiliza para elaborar aceites esenciales y productos cosméticos.
  • La Mentha aquatica: De aroma fuerte, crece en zonas húmedas, es menos común utilizarla en cocina. Con ella se elaboran tisanas e infusiones, aunque su principal uso es como planta en jardines acuáticos y estanques ornamentales por su gran capacidad para filtrar el agua y su belleza.
  • La Mentha longifolia: Llamada también menta silvestre, su sabor es intenso y con cuerpo algo terroso. Muy utilizada en la medicina tradicional y como aromatizante.

Beneficios de la menta para la salud.

La Mentha es una planta que como decían nuestros antepasados está cargada de beneficios terapéuticos que la ciencia moderna se ha encargado de respaldar. Entre muchas de estas evidencias contrastadas se encuentran propiedades como:

  • Digestión natural: Ayuda a relajar los músculos del tracto digestivo, por lo que es un excelente remedio para aliviar la hinchazón, los gases y el síndrome del intestino irritable.
  • Alivio respiratorio: Su contenido en mentol actúa como un descongestionante natural, en los resfriados comunes ayuda a despejar las vías respiratorias, reduce la tos y alivia la garganta irritada.
  • Agudeza mental: Algunos estudios sugieren que el aroma de la menta reduce el estrés y la fatiga, incluso que puede mejorar la memoria.
  • Propiedades antioxidantes: Contiene ácido rosmarínico y flavonoides que ayudan a proteger las células del daño oxidativo y por ende fortaleciendo el sistema inmunitario.

Para aliviar todos estos síntomas se puede tomar en infusiones sobre todo para problemas respiratorios y estomacales, en inhalación para la congestión respiratoria, en aceites esenciales sobre la piel para dolores musculares y añadirla en platos de cocina sencillos como ensaladas y postres.

A pesar de estas propiedades beneficiosas también tiene sus contraindicaciones. Siempre debemos consultar con profesionales si nos conviene tanto tomarla como aplicarla de forma tópica.

Salsa de menta inglesa

La Mentha en la cocina actual.

En la actualidad la gran variedad de especias de menta que se pueden utilizar y su capacidad para equilibrar las grasas sobre todo en platos pesados, la hace indispensable en muchas cocinas. En grandes restaurantes donde las hierbas frescas para cocinar y las especias forman parte de sus despensas la menta es sin duda una de las que podemos encontrar y saborear.

Es el alma del tabulé libanés y aporta un contraste espectacular en ensaladas con frutas como la sandía o el mango. También la podemos disfrutar como salsa especialmente para carnes. Una de las más populares es la clásica salsa de menta inglesa acompañante eterna del cordero, ya que su frescura corta la intensidad de la carne grasa.

Desde el tradicional té verde con menta del Magreb hasta el moderno mojito o aguas infusionadas con pepino, la menta siempre ha estado presente en todo tipo de infusiones y bebidas.

Menos generalizado su uso, pero muy importante en la cocina mediterránea y países de Oriente Medio, la menta como especia seca se utiliza para aromatizar quesos, postres y yogures. También se utiliza para facilitar la digestión incluyéndola como ingrediente en guisos de legumbres.