En este artículo vamos a dar respuesta a una duda frecuente que le surge a cualquier persona que pasea por las playas del Mediterráneo y ve esos grandes cúmulos de hojas secas de Posidonia oceanicaPosidonia oceanica: la tentación de llevárselas para usarlas como abono o acolchado para sus hortalizas.

Este tema puede abordarse desde la doble vertiente de la agronomía y la legislación, aportando un valor informativo que promueva la responsabilidad ambiental y el cumplimiento de la ley.

Por una parte, está el valor real de esta materia orgánica en el suelo agrícola, ya sea una de gran extensión como del ámbito del bricohuerto. Cómo influye los restos de la Posidonia oceanica en la retención de agua y en la aportación de microelementos. Pero teniendo siempre presenta la advertencia agronómica del exceso de sodio y la necesidad de un lavado profundo, además de saber con claridad por qué los arribazones deben quedarse en la playa para proteger la línea de costa y cómo la ley ampara esta protección.

También hay que saber que, aunque la recolección propia está prohibida, ya existen canales autorizados y plantas de compostaje municipales que transforman de forma legal y segura este recurso en enmiendas orgánicas comerciales listas para usar en el campo. De este modo, se obtiene la solución a la inquietud sin poner en riesgo el ecosistema ni saltarse la normativa.

La tentación de la Posidonia oceanica como un recurso orgánico a la orilla del mar

Volviendo al origen de la duda, cualquier aficionado al cultivo de frutas y hortalizas que pasee por las playas del Mediterráneo, especialmente tras un temporal de otoño o invierno, se habrá fijado en las grandes acumulaciones de hojas secas en forma de cinta que el oleaje deposita sobre la arena.

Para muchas personas puede parecer suciedad, pero para quienes poseen más conocimiento sobre estos restos de Posidonia oceanica, enseguida identifica, por una parte, esa biomasa como un potencial abono orgánico o un excelente material para el acolchado. Y por otra, la existencia de una estricta legislación que protege estos restos vegetales por su papel insustituible en la conservación del medio natural.

Las propiedades agronómicas y el riesgo de la salinidad de la Posidonia oceanica

Desde la perspectiva de la agronomía, los restos de esta fanerógama marina, ya que es una planta acuática y no un alga, poseen unas características muy interesantes para mejorar la estructura del suelo. Al tratarse de materia orgánica rica en carbono, su lenta descomposición ayuda a esponjar sustratos pesados, mejorando la aireación de las raíces y aumentando la capacidad de retención de agua. Además, durante su degradación paulatina, libera macronutrientes y oligoelementos que enriquecen la tierra de cultivo.

A pesar de estas cualidades, existe un inconveniente técnico para su aplicación directa en el terreno de cultivo. Al provenir del mar, estas hojas acumulan niveles de cloruro sódico altísimos, que si incorporamos este material directamente al suelo, provocaremos un fuerte estrés salino en las plantas hortícolas, bloqueando su capacidad para absorber agua y nutrientes, lo que puede llevar a causar problemas en la cosecha. Para que este material sea agronómicamente viable, requiere un proceso industrial de lavado profundo con agua dulce y un compostaje controlado que estabilice sus propiedades.

Plantas de Posidonia oceanica

El marco legal que prohíbe la recolección de Posidonia oceanica

Más allá de las dificultades técnicas para su uso, existe una normativa que todo cultivador debe conocer y respetar. Las acumulaciones de hojas muertas en la orilla, conocidas técnicamente como arribazones o bermas, no son un residuo que el mar desecha. Estos cumplen una función mecánica de gran valor como, por ejemplo, de escudo protector de la costa. Estas barreras naturales amortiguan la energía del oleaje durante los temporales y evitan la pérdida de arena, frenando notablemente la erosión del litoral.

Debido a esta función de protección costera y a que la planta está catalogada como especie estrictamente protegida a nivel europeo y nacional, la alteración o retirada de estos arribazones por parte de particulares o empresas no autorizadas está totalmente prohibida y sujeta a fuertes sanciones económicas. La responsabilidad medioambiental que siempre promovemos entre los aficionados a la agricultura implica entender que ese material vegetal es mucho más útil protegiendo nuestras playas que fertilizando nuestros cultivos.

La economía circular como solución sostenible en torno a la Posidonia oceanica

Que no se pueda recolectar este recurso directamente no significa que debamos renunciar a sus beneficios. La gestión actual de las costas ha encontrado un punto de equilibrio a través de la economía circular.

Antes del inicio de la temporada turística estival, las administraciones locales y los ayuntamientos realizan retiradas controladas de parte de estos arribazones mediante protocolos que minimizan el impacto ambiental.

En lugar de acabar en vertederos, esta biomasa se traslada a plantas de tratamiento especializadas. Allí, bajo determinados controles agronómicos, se somete a los procesos de lavado y compostaje necesarios para eliminar la salinidad. El resultado son enmiendas orgánicas y sustratos comerciales de calidad, totalmente legales y listos para usar con total seguridad en el terreno de cultivo.

Optar por estos sustratos procesados y certificados es la manera más inteligente de integrar este recurso marino, como es la Posidonia oceanica, en nuestros cultivos. Al hacerlo, apoyamos proyectos que transforman lo que antes se consideraba un problema de gestión municipal en un producto agrícola de valor añadido, demostrando que cultivar alimentos puede ir siempre de la mano de la protección activa de nuestros ecosistemas litorales.