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Fisiopatías del tomate

Fisiopatías del tomate

No son plagas, ni enfermedades, pero las fisiopatías del tomate pueden ser tantas y sus consecuencias tan devastadoras que pueden mermar notablemente su producción.

La mayoría de las fisiopatías del tomate se centran en alteraciones de sus frutos. A continuación, hacemos referencias a algunas de ellas.

Endurecimiento del centro del tomate

Se ve, al abrirse un tomate por la mitad, que su fruto se encuentra en su parte central muy endurecido, cuando no lignificado, en lo que se denominaría el corazón del tomate. En ocasiones tan endurecido que se deprecia totalmente para su consumo.

Esta fisiopatía suele aparecer hacia el final del cultivo y sobre plantas muy envejecidas y sometidas a estrés. Es una repuesta natural de una planta que llega a su ciclo final y está intentando reproducirse sin dedicar recursos a producir tomates carnosos.

Podredumbre apical, también conocido como Blossom end rot

La aparición de esta fisiopatía está relacionada con una deficiencia de calcio, siendo agravada por el estrés hídrico y exceso de salinidad. La manifestación de esta fisiopatía ante unos mismos niveles de estos factores puede ser diferente según la variedad.

Esta fisiopatía comienza a manifestarse con la aparición de lesiones de color tostado claro que se vuelven coriáceas según van aumentando. Comienza por la zona de la cicatriz pistilar y en ocasiones, se producen lesiones negras internas que no son visibles en el exterior del fruto.

Rajado de frutos, también conocidos como cracking o microcracking

Se pueden ver dos tipos de rajado en el fruto del tomate, un rajado concéntrico o radial. El concéntrico se aprecian formas de roturas en la epidermis mostrando patrones circulares alrededor de la cicatriz peduncular. El radial muestra las roturas desde la cicatriz peduncular hacia el pistilar.

El rajado se da con más posibilidad cuando los frutos entran en estado de maduración

En concreto cuando el fruto reduce su ritmo de crecimiento y tras la vuelta de condiciones ambientales óptimas, este acelera el crecimiento intentando expandirse. Su piel no es lo suficiente flexible y se raja.

Entre las posibles causas de esta alteración se encuentran los desequilibrios en los riegos y fertilización, bajada brusca de la temperatura de noche tras un periodo de calor, etc. Los frutos afectados maduran más rápidamente.

Cicatriz leñosa pistilar, también conocido como Catface. Cicatrices más o menos grandes y agujeros en el extremo pistilar del fruto, hacen que los frutos se desarrollen con forma anormal. Suele presentarse con temperaturas nocturnas inferiores a los 15ºC entre 15 y 20 días antes de la floración, por altos niveles de nitrógeno o podas excesivas.

Fisiopatías en el tomate

Sutura o cicatriz en forma de cremallera, también conocido como Zippering

Es consecuencia de la adhesión de la antera de la flor a la del borde del ovario. Conforme se va desarrollando el fruto se va creando una cicatriz alargada en forma de cremallera.

Tejido blanco interno

Esta malformación de tejido blanco puede presentarse tanto en la capa más externa del fruto como hacia el centro del fruto. Puede diferir entre frutos de la misma planta como de la forma y cantidad que se muestra en los frutos afectados.

Para evitarlo, se debe cuidar el cultivo para que no sufra estrés ni de temperatura ni hídrico. Mantener adecuadamente el nivel nutricional de potasio reduce notablemente la aparición de esta fisiopatía.

Cuello amarillo

Suele aparecer cuando el fruto está a punto de madurar en condiciones ambientales anormales de altas temperaturas o cambios bruscos en éstas. Se pueden paliar en gran medida con un adecuado abonado potásico y no podando en exceso al final de la campaña.

Ahuecado o bufado

Es cuando el fruto se encuentra con lóculos huecos y pocas semillas y como consecuencia también con menos peso. Se produce cuando la planta atraviesa un periodo de condiciones ambientales adversas, lo que le produce desequilibrios nutricionales.

Jaspeado (Tomato irregular ripening) y TIR (Tomato irregular ripening)

En los dos casos los frutos presentan una maduración irregular en su superficie. En el caso de TIR, desde el ápice del fruto, presenta una mancha amarillenta con forma de estrella.

Escaldadura solar o golpe de sol

Como su nombre indica, en condiciones extremas de calor, el fruto prácticamente se cuece. Por lo tanto, estamos ante un sobrecalentamiento físico del fruto por el sol. Se puede disminuir el riesgo manteniendo un volumen de follaje adecuado para que permita sombrear el fruto.

Blotching

Se manifiesta mediante áreas más o menos redondeadas de color verdoso sobre el fruto, pudiendo llegar a ocupar una superficie considerable.

Plateado, también conocido como Silvering

Las hojas del tomate presentan en uno de sus lados unas manchas verde-grisáceas de tamaño variable, deformaciones foliares y en el tallo una serie de estrías. Los frutos crecen deformes con estrías plateadas, volviéndose de color amarillo pálido en la madurez.

Heladas, lluvias excesivas y granizos

Por supuesto, en ocasiones, tras unas heladas suaves, lluvias excesivas y granizos, la planta muestra síntomas anormales de cultivo, incluso daños irreparables en toda la planta y frutos. En los primeros casos afectará a la polinización y rajado de frutos, mientras que en tercero, sus daños serán puertas de entrada a enfermedades que aparecerán con rapidez si no se tratan con los fungicidas adecuados.

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