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Día Mundial de los Fertilizantes

Día Mundial de los Fertilizantes

El uso de fertilizantes en un huerto urbano es vital si se pretende que las plantas crezcan sanas, fuertes y proporcionen mejores cosechas. Los compramos y utilizamos sin darle excesiva importancia, pero en realidad, con su fabricación se ha contribuido a cambiar el mundo.

Desde un punto global, los fertilizantes agrícolas han permitido aumentar la productividad de las plantas e incluso permite producir en zonas donde de no ser utilizados, sería prácticamente inviable.

Se suele hablar de fertilizantes en la agricultura, pero no debemos olvidar que también son fundamentales en jardines, áreas verdes, campos deportivos, cultivos ornamentales y por supuesto en la jardinería doméstica o de hobby. Se puede afirmar con total rotundidad que detrás de cada planta hay un fertilizante, sea de origen natural o aportado. En definitiva, el fertilizante es la comida de las plantas.

Fertilizantes, agronutrientes, bioestimulantes agrícolas y microorganismos para las plantas

Podemos referirnos a los fertilizantes como elementos nutritivos para las plantas. También se les llama abonos. Pero hay más formas de denominarlos según los queramos analizar.

Desde un punto de vista técnico, como fertilizantes y abonos se puede hacer alusión a los tradicionales productos fabricados a base de nitrógeno, fósforo y potasio (N-P-K). Cuando estos fabricados son más complejos técnicamente en su fabricación se les llama agronutrientes. Si además, en su composición intervienen productos como ácidos húmicos, glicina betaina, extractos de algas, etc. son llamados biestimulantes agrícolas porque como su nombre indica, además de nutrirles les estimulan en determinadas facetas como por ejemplo, una mayor resistencia al estrés hídrico o lumínico.

Y también existe un concepto más, el de microorganismos para las plantas. Es un paso más en la fertilización, en la que se aborda la tierra de cultivo o sustrato como un suelo vivo, donde microorganismos de origen animal y vegetal (hongos y bacterias) juegan un papel destacado cuando no crucial, en la nutrición vegetal.

Fertilizantes para perales

Patente de Haber-Bosch

Siguiendo con esta efeméride, se decidió celebrar el día 13 de octubre el Día Mundial de los Fertilizantes. ¿Y por qué el 13? Porque coincide con el aniversario de la patente de Haber-Bosch, que consiste en un proceso tecnológico con el que se sintetiza el amoniaco y que entre otros usos permite producir fertilizantes a partir del nitrógeno atmosférico.

Haber-Bosch hace alusión a las personas Fritz Haber y Carl Bosch. El primero fue quien patentó el proceso mientras que el segundo lo comercializó en 1910, recibiendo ambos el premio Nobel de Química en 1918 y 1931 respectivamente.

Con el amoniaco como materia prima se pueden fabricar productos como por ejemplo el ácido nítrico y determinados fertilizantes. Pero también hay que saber que la primera vez que se utilizó el proceso Haber-Bosch a nivel industrial fue en Alemania durante la primera guerra mundial, con el objetivo de fabricar municiones bélicas porque el amoniaco producido permite fabricar diferentes nitrocompuestos explosivos usados en ellas.

Como decimos, la fabricación industrial de fertilizantes, capítulo en el que se engloban los agronutrientes y bioestimulantes agrícolas (y recientemente también los microorganismos para la fertilización del suelo), ha permitido conseguir y aumentar cosechas en lugares que hasta la fecha eran inertes o muy pobres. Sobre ello un dato: mientras que en 1960 se necesitaba una hectárea de tierra para alimentar a dos personas, en el 2025 se necesitará que esa misma superficie alimente a cinco.

Así, todos los años se celebrará el Día Mundial de los Fertilizantes y ese día recordaremos cómo gracias a ellos, diferentes zonas afectadas por la pobreza han experimentado un fuerte descenso de la hambruna y la mejora de los niveles económicos.

Son tan importantes los fertilizantes que su existencia es reconocida incluso por personas no precisamente vinculadas a la agricultura. Un ejemplo de ello es Bill Gates, quien afirmo que “dos de cada cinco personas en el mundo deben su vida a los fertilizantes”.

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